
llevo en la mano derecha
un reloj echo de cemento
en mi dedo angular
un anillo echo de papel
me he sentado al frio de la noche
en el filo de la banca esperando
unas cuantas horas a que el tiempo cambie
he colgado una soga de papel estraza
en la rama de un arbol esperando el momento
en que alguein del otro lado
de la estrecha calle corra y me salve
mi prometido me espera al otro lado de el continente
con una vida y un deseo
predispuestos en el corazon
un loco me mira con cara de terror
y afila su cuchillo
yo solo le pido un par de puñaladas
para sentirme viva